El Anodizado por Arco, también conocido como Oxidación Electrolítica por Plasma (PEO), es un proceso especializado de alto voltaje que crea un recubrimiento cerámico en metales específicos llamados “metales válvula”. El rango de sustratos compatibles es limitado, pero de importancia crítica para aplicaciones de alto rendimiento.
El proceso está diseñado fundamentalmente para aplicarse de manera más efectiva a los siguientes tres metales y sus aleaciones:
Aluminio y sus aleaciones: Este es el sustrato más común y significativo a nivel industrial. El desempeño del recubrimiento depende en gran medida de la aleación específica. Para obtener resultados óptimos, se prefieren aleaciones con bajo contenido de cobre y silicio, como A360 para fundición a presión o 6061 para mecanizado. Estas producen un recubrimiento más uniforme, protector y adherente en comparación con aleaciones de alto silicio como A380.
Aleaciones de Magnesio: El anodizado por arco es un tratamiento excepcionalmente efectivo para el magnesio, proporcionando una capa cerámica dura, resistente al desgaste y a la corrosión, vital para proteger este metal ligero pero altamente reactivo.
Titanio y sus aleaciones: El proceso también es altamente compatible con el titanio, donde crea una capa de óxido muy duradera que mejora la resistencia al desgaste y puede utilizarse para desarrollar colores integrales sin tintes.
Es fundamental comprender que la mayoría de los metales de ingeniería comunes no son compatibles con el anodizado por arco. Entre ellos:
Aleaciones de Zinc (p. ej., Zamak): No pueden formar un recubrimiento cerámico anódico estable mediante este proceso y suelen protegerse mediante galvanoplastia o Pintura en Polvo.
Cobre, Latón y Bronce: Estos metales no forman una capa de óxido anódico adecuada y requieren otros tratamientos superficiales.
Aceros (incluido el Acero Inoxidable): El anodizado por arco es un proceso electroquímico para metales no ferrosos. Los componentes de acero requieren procesos completamente distintos como pintura en polvo, recubrimientos galvánicos o nitruración.
La compatibilidad de un metal con el anodizado por arco depende de su capacidad innata para formar una película de óxido pasivante estable que pueda transformarse en cerámica mediante descargas de plasma. Al diseñar un componente para este acabado de alto rendimiento dentro de nuestro servicio de Diseño de Fundición a Presión, la selección debe limitarse a aluminio, magnesio o titanio para garantizar un resultado exitoso y funcional.