El Anodizado por Arco (a menudo utilizado de manera intercambiable con Oxidación Electrolítica por Plasma o Micro-Arc Oxidation) y el anodizado tradicional son ambos tratamientos superficiales electroquímicos, pero difieren radicalmente en la mecánica del proceso, las características del recubrimiento y el rendimiento final. La distinción clave radica en el uso de descargas de plasma de alto voltaje para crear un tipo de capa protectora fundamentalmente diferente.
Anodizado Tradicional (Tipo II & III): Este es un proceso de bajo voltaje que opera por debajo del voltaje de ruptura dieléctrica del óxido. Forma una capa porosa y amorfa de óxido de aluminio mediante electrólisis simple. El recubrimiento crece hacia afuera del sustrato y su estructura porosa requiere un paso secundario de “sellado” en agua caliente o vapor para mejorar la resistencia a la corrosión.
Anodizado por Arco (PEO/MAO): Este proceso emplea voltajes lo suficientemente altos para provocar una ruptura dieléctrica controlada, generando numerosas descargas microscópicas de plasma en la superficie de la pieza. Estos eventos de plasma instantáneos y de alta temperatura (>2.000°C) sinterizan y fusionan el óxido, transformándolo de un estado amorfo a una capa cerámica densa y cristalina rica en alfa-alúmina (α-Al₂O₃). El recubrimiento crece tanto hacia dentro como hacia fuera de la superficie original del sustrato.
Los diferentes mecanismos de formación generan recubrimientos con propiedades muy distintas:
Grosor y Dureza:
Tradicional: Delgado (5–25 µm). El anodizado duro (Tipo III) alcanza ~400–500 HK.
Anodizado por Arco: Muy grueso (25–100+ µm). Dureza superficial extrema (1000–2000 HV), comparable al acero para herramientas.
Estructura y Resistencia a la Corrosión:
Tradicional: Estructura porosa. Buena resistencia a la corrosión solo después de un sellado eficaz.
Anodizado por Arco: Cerámica densa, de baja porosidad y monolítica. Proporciona una barrera superior, logrando a menudo 500 a 1000+ horas en pruebas ASTM B117 sin un paso de sellado adicional.
Resistencia al Desgaste y Adhesión:
Tradicional: Buena resistencia al desgaste, pero puede agrietarse bajo alta tensión. El recubrimiento puede astillarse.
Anodizado por Arco: Resistencia excepcional a la abrasión gracias a la fase alfa-alúmina. El recubrimiento está metalúrgicamente unido, formando un gradiente que es altamente resistente a la delaminación y al desconchado.
Apariencia y Tinte:
Tradicional: Puede teñirse en una amplia gama de colores vibrantes y uniformes. Ofrece un acabado liso y brillante.
Anodizado por Arco: Produce típicamente acabados mate en tonos de gris, gris oscuro o bronce. La micro-rugosidad inherente y la física del proceso hacen imposible obtener colores brillantes y consistentes. Su apariencia es técnica y funcional.
Elija Anodizado Tradicional para: aplicaciones decorativas, protección contra la corrosión en ambientes moderados y cuando se requiera una amplia paleta de colores o un acabado brillante.
Elija Anodizado por Arco para: componentes de ingeniería sometidos a desgaste abrasivo severo, cavitación o altas cargas, aplicaciones en ambientes altamente corrosivos y donde la estabilidad térmica o la aislación eléctrica sean críticas. Es la elección definitiva para maximizar la vida útil de componentes críticos en los sectores aeroespacial, automotriz e industrial pesado.