La cara de montaje debe recibir el acabado después del pulido, no antes. Mecanizar primero sale más barato y falla en la junta: el disco redondea la arista que se acaba de cortar, y las dos mitades cierran sobre una arista redondeada en lugar de sobre un plano. El orden que sostiene 0,05 mm es pulir primero y después dar el acabado a la cara de contacto desde el asiento mecanizado de la base.
Todo montaje necesita una referencia. La primera es la cara de la base en bruto de fundición, la segunda es el asiento mecanizado de la base, y la cara de contacto se corta desde la segunda. Si el pulido toca el asiento de la base, la referencia se mueve exactamente lo que se retira de material, y la cara de contacto se mueve con ella.
Así que la pregunta no es qué orden es más rápido, sino qué referencia sobrevive a las dos operaciones. Una referencia a la que el pulido puede llegar no es una referencia.
El pulido retira 0,05–0,15 mm de la cara visible. El disco no sabe dónde está la arista de contacto. Rueda sobre la arista y deja un radio de unos 0,1 mm en cada mitad.
Ese radio importa porque la galga de espesores lee la holgura en la superficie. Dos aristas redondeadas forman un surco en V a lo largo de la unión, de unos 0,2 mm de ancho en la cara y se estrecha hasta cero en la línea de contacto. Las mitades siguen tocándose; la galga sigue entrando en el surco.
La ruta A mecaniza primero la cara de contacto, la enmascara, pule la cara visible y manda la pieza al recubrimiento. Es más barata por pieza: un montaje para la cara de contacto, una pasada de pulido y ningún segundo corte.
El fallo es previsible. El disco redondea la arista mecanizada en aproximadamente una décima de milímetro por mitad. Una junta de 0,05 mm medida en la superficie se lee como 0,10–0,12 mm, y una galga de 0,05 entra. Las caras pueden seguir planas y en contacto, pero la regla de aceptación es que la galga no entre, y la pieza la incumple.
La ruta B pule primero, después da acabado a la cara de contacto desde el asiento de la base y por último recubre. El corte final elimina la arista redondeada y fija la junta después de la última operación capaz de mover metal.
El coste es un montaje más y un poco de tiempo de ciclo. La ventaja es que la junta se corta después del pulido, así que la lectura en la superficie la fija una herramienta y no un disco. La cara de contacto gana además una arista limpia, que se nota menos en la unión tras el recubrimiento.
Concepto | Ruta A: mecanizar primero | Ruta B: pulir primero |
|---|---|---|
Referencia de la cara de contacto | Cara de la base en bruto, expuesta al pulido | Asiento mecanizado de la base, protegido |
Arista en la junta | Redondeada por el disco, unos 0,1 mm | Cortada tras el pulido, viva |
Lectura de la galga | Entra 0,10–0,12 mm | No entra |
Montajes | Uno | Dos |
Coste | Menor por pieza, más retrabajo | Un montaje más |
Una galga de 0,05 mm no mide la distancia entre dos caras planas. Mide si una lámina de ese espesor puede entrar en la unión. Sobre una arista redondeada entra en el surco en V hasta que la conicidad agarra la lámina, así que la cifra es una profundidad de inserción, no una holgura.
Esa distinción importa cuando el plano dice «junta 0,05 máximo». El procedimiento de medida tiene que indicar el ancho de la lámina, la fuerza de inserción y el límite de profundidad. Sin eso, dos inspectores pueden leer la misma unión de forma distinta y tener razón los dos.
Escriba la aceptación en tres líneas: la junta se mide en la alcancía montada, después del recubrimiento; una galga de 0,05 mm no debe entrar en cuatro puntos; el radio de arista en la unión es de 0,2 mm o menos (ISO 13715). Añada después la regla de referencia: el asiento de la base va enmascarado durante todo el pulido y el disco nunca lo toca.
Para el lado de la fundición, consulte la fundición a presión de zinc; para el paso de recubrimiento, consulte si el Zamak 5 admite PVD; para la secuencia de mecanizado, consulte el post-mecanizado CNC.