La fundición en moldes de silicona admite geometrías complejas principalmente gracias a la flexibilidad única del propio molde de caucho de silicona. Esta elasticidad le permite superar las limitaciones del utillaje rígido utilizado en procesos como la fundición metálica o el mecanizado CNC.
La ventaja más significativa es la capacidad de producir piezas con contrasalidas severas, ángulos de desmoldeo negativos y ángulos reentrantes. Un molde metálico rígido requeriría mecanismos laterales y deslizantes complejos y costosos para crear estas características. En cambio, un molde de silicona puede despegarse, estirarse y flexionarse manualmente alrededor de la pieza de uretano curada, liberando sin esfuerzo estas geometrías complejas sin dañar ni la pieza ni el molde. Esto elimina la necesidad de mecánicas de molde complejas durante la fase de prototipado.
La silicona líquida presenta propiedades de flujo excepcionales y una fidelidad de replicación sobresaliente antes de curar. Captura perfectamente cada detalle del patrón maestro, incluidas texturas finas, microinscripciones y granos superficiales complejos. Esto permite crear prototipos que son visual y táctilmente idénticos al producto final, lo cual es crucial para una evaluación estética y ergonómica precisa.
Esta flexibilidad permite la creación de prototipos monolíticos en una sola pieza que, de otro modo, requerirían ensamblarse a partir de múltiples componentes. Características como canales internos, cavidades cerradas y piezas interbloqueadas pueden colarse en una sola pieza. Esto no solo acelera el proceso de prototipado rápido, sino que también proporciona una unidad de prueba funcional más precisa, ayudando a validar el diseño antes de pasar a la producción en masa.