Neway garantiza una transición fluida comenzando con patrones maestros de fidelidad excepcionalmente alta. Ya sea que se creen mediante impresión 3D de alta resolución o mecanizado CNC de precisión, estos patrones se terminan según la especificación exacta de superficie requerida para la pieza final—ya sea un pulido brillante, una textura específica o un acabado mate uniforme. Este patrón físico, junto con su modelo CAD digital, sirve como referencia definitiva para los fabricantes de moldes. Los datos precisos de la superficie se utilizan directamente para especificar el texturizado o pulido que se aplicará al utillaje de producción, garantizando que la superficie de la cavidad sea un negativo perfecto del prototipo aprobado.
Seleccionamos estratégicamente los métodos de prototipado que mejor reproducen el proceso de producción final. Para componentes que serán fundidos a presión en aluminio, a menudo recomendamos mecanizar prototipos a partir de la misma o de una aleación similar. Esto nos permite validar no solo la forma, sino también cómo responde el material a pasos esenciales de postprocesado como el anodizado o el recubrimiento en polvo. Al confirmar el acabado en un prototipo de metal real, eliminamos la incertidumbre sobre el aspecto de las piezas finales fundidas a presión, asegurando que la herramienta de producción esté diseñada para producir piezas que alcancen esta estética validada.
Nuestro equipo de ingeniería de fundición a presión participa desde la fase de prototipado hasta el diseño del utillaje. Los conocimientos obtenidos del acabado de prototipos—como la identificación de zonas propensas a marcas de hundimiento, la obtención de una cobertura uniforme en recubrimientos o la optimización de la ubicación de compuertas por motivos estéticos—se incorporan directamente al diseño de herramientas y moldes. Este enfoque integrado de servicio integral One-Stop Service garantiza que los aprendizajes obtenidos al crear una superficie de prototipo perfecta no se pierdan, sino que se conviertan en insumos críticos que guían el análisis de flujo del molde, el diseño de los canales de refrigeración y la estrategia de expulsión de la herramienta de producción.
El paso final es una validación rigurosa. Las primeras piezas obtenidas de las nuevas herramientas de producción (muestras T1) se comparan directamente con los prototipos previamente aprobados. Aplicamos los mismos estándares de postprocesado y de inspección para garantizar que las piezas producidas en masa cumplan con los criterios cosméticos y dimensionales establecidos durante el prototipado. Este proceso de circuito cerrado, perfeccionado a través de colaboraciones con clientes de sectores exigentes, garantiza que la calidad superficial lograda en su prototipo se replique fielmente en su ciclo de producción en masa.