La colada de uretano ofrece un conjunto único de ventajas que la convierten en un método de prototipado indispensable, al equilibrar principalmente una alta fidelidad con la rentabilidad para volúmenes bajos a medios.
El principal beneficio es la capacidad de producir entre 10 y 50 piezas funcionales con rapidez y a una fracción del costo de fabricar cada pieza mediante mecanizado CNC o de invertir en utillaje de producción rígido. Los moldes de silicona pueden fabricarse en cuestión de días, lo que permite iteraciones rápidas y ciclos de desarrollo de producto acelerados para las necesidades de fabricación de bajo volumen.
Las resinas de uretano están disponibles en una amplia gama de formulaciones que pueden simular las propiedades de los plásticos de producción, como ABS, polipropileno o incluso goma. Esto permite realizar pruebas funcionales precisas de resistencia al impacto, flexibilidad y tolerancia a la temperatura. Además, las piezas salen del molde con un excelente acabado superficial, listas para pintura o recubrimiento en polvo con el fin de lograr una apariencia similar a la de producción.
El molde flexible de silicona permite la colada de piezas con contrasalidas complejas, canales internos y detalles intrincados que resultarían prohibitivamente costosos o imposibles de lograr mediante mecanizado CNC en una sola pieza. Esto permite prototipar diseños que son fieles a la intención final de la producción en masa.
Un beneficio estratégico clave es la capacidad de crear piezas multimaterial o de doble durómetro en un solo molde. Mediante la colada secuencial de resinas con diferentes durezas, los ingenieros pueden producir prototipos con empuñaduras de tacto suave, sellos y bisagras integrados, proporcionando una validación funcional y ergonómica completa antes de comprometerse con el complejo utillaje de moldeo por inyección multietapa.